sábado, 3 de junio de 2017

DEBAJO DE LA LÍNEA: Capítulo 3.- Crápula, la pesada materia del universo de mi pensamiento.

¿Alguien vio mi cerebro anoche? (carcajada interna)
¿Alguna interpretación directa?, Bueno admito que me equivoqué en un chingo de cosas; pero eso no importa ahora (a cierta altura de las situaciones, pocas cosas son importantes realmente; y a menudo esas pocas cosas las olvidamos) – Basta con hacer un poco de memoria y todo se detiene en un limbo de advertencias – Recuerdo cuando estábamos cogiendo en tu recámara y entró de imprevisto tu hermano mayor, mientras que de fondo sonaba A Day in the Life de los Beatles – Si tú me dices que tu corazón es noble y gitano, el mío es lo más parecido a un crápula, un viejo apostador que solo se sabe algunos viejos trucos para convertir la realidad en otra; para convertir las viejas bromas en nuevas –  Convertirme en parte de esta broma mientras trato de entenderte ahora (carcajada interna), es como preparar la receta de un desastre: Toma un gran trozo de pasado y quitar la piel de las partes más felices, sumérjalo por alguna horas en melancolía. Después tome unas rodajas de advertencias y mézclelas lentamente con una buena cantidad de anhelos picados de futuro; se recomienda usar anhelos frescos, porque suelen perder su sabor los que están un poco pasados. Enseguida escoja una escena caliente con la persona que se acostó la última vez para empezar a cocinar a fuego alto...  – Bueno después de eso ya no recuerdo que más se hacía, quizá por eso siempre me quedaba algo crudo mi pasado y mi vida se convertía en un cúmulo de advertencias – Crápula saliendo de un viejo drama – De verdad trato de entenderte, y lo intento con bastante anhelo... pero la otra verdad es que ni yo me entiendo a veces haciendo algunas cosas que hago últimamente como caminar, hablar con la gente, trabajar, mensajearte, salir solo de noche los viernes, ver una serie por Netflix, leer tus mensajes o leer otro libro (Carcajada eterna al convertirme en parte de esta Broma) – Trato de entenderte, pero la verdad es que ni yo me entiendo ahora viendo mi realidad desfragmentándose y a mi familia muriendo lentamente.. así que no me culpes si ahora me quedo sin razones para conocernos más en este momento o intentar arreglar el universo con lo poco que nos queda de amor – Ni el maldito A Day in the Life de los Beatles puede servir para cubrirnos al terminar reconociéndonos dentro de un desastre este Sad-bado de Junio – El día que lo encuentre, querida, te invitaré una copa de elixir de la carcajada eterna – Pero mientras, que casi llego a un nivel de inmunidad contra la locura (carcajada interna) solo trato de pensar dónde pudo haber quedado mi cerebro, con la pesada materia del universo de mi pensamiento,  anoche (carcajada eterna).


miércoles, 24 de mayo de 2017

DEBAJO DE LA LÍNEA: Capítulo 2.- Nunca he fracasado en fracasar

Lúgubres, distantes y felices... Serenos en medio de una libertad perseguida – Serenos y encontrados con las imágenes reflejadas de la habitación de Dama Real construida bajo su propia realidad que traza los ápices nocturnos hasta la desinhibición o hasta el delirio (lo que suceda primero) – Pon los personajes y las imágenes revueltas o en el orden en que pasaron y ninguna me deja destruido – Nunca he fracasado en fracasar y todavía me pregunta ella si escribo – La historia me dice que he estado vivo –  La conocí como una sombra de mujer que me besó la mejilla y me tomó de la mano entre callejones oscuros y rompió con el pasado instigador – Dicen que a veces escribo... entre las sombras de una vida que camina solitaria y se deja caer en el suave desencaje – Como el ser humano al crecer que solo cambia de juegos, pero la idea de seguirse divirtiendo o de estar menos aburrido (lo que suceda primero) es la misma – Todavía me atrevo a evocar la indiscreción cuando menos se me solicita – Su nombre es Dama Real... & la estaba buscando cuando menos la esperaba – En el historial se arrastra una lista de amores dificultosos en forma de regresiones en momentos cotidianos; sobre todo en estos últimos días (expectativas cuanto más) – Días lúgubres, distantes y felices... como nosotros en las disonancias – En fracasar no me gasto los días – No es extraño, mi vida, todavía me atrevo a evocar la indiscreción cuando menos se me solicita mientras que Dama Real me dice: Puede que solamente esta noche tengamos de qué hablar y mañana de nuevo será todo aburrido – ¿Y si todo no era más que un juego a ESCONDIDILLAS entre ella y su ego? – Empiezan las imágenes... Lúgubres, distantes, felices... ponlas revueltas o en orden pero dale humanidad a tu maldito sentido: Un pié, una rodilla un muslo, una pierna y luego su par;  una mirada iluminada debajo de unas cejas oscuras, un ritmo selecto marcado con los movimientos de las caderas, el dolor secreto de los enredos y los símbolos húmedos de la saliva, el tacto de un progreso in crescendo, el rebote de la luz humana sobre los instintos, el murmullo de los abismos carnales hasta dejarse caer, el día amaneciendo sobre la esencia de un beso con el silencio de la sed  – Dicen que escribo de los ruidos que sucedieron en mi cabeza – Una revoltura que no significa estar destruido – El mecanismo sostiene que todo el universo está determinado por leyes y cuando lo describo se ordenan mecánicamente; aunque el  programa esté sujeto a cambios y el ser humano está incluido en ello – Nunca he fracasado en fracasar – Entonces empleas la disciplina y Dama Real se emplea un poco de medicina para la realidad – Los deseos de volver a los deseos en medio de esa libertad perseguida. Una vida es poca vida, lo dijo en una ocasión el escritor Santiago Gamboa –Tiene un libro, dos libros, tres libros... muchos libros, alimentándolos con ruidos de su entorno. La búsqueda de la belleza concentrada en el centro canónico del caos... Y sin pedir ayuda. Debe encontrarla por si solo y aceptarla – Pero escucha: Aceptar lo que siempre hemos buscado es un ejercicio de sincronización entre tú y tu realidad (lo que sea que suceda primero) – Es dar sobre todo con tu singularidad – Lúgubre, distante y feliz... Sereno en medio de la libertad que Dama Real provoca con un cuerpo desconocido recostado en la orilla de una cama  – Aquí está mi libertad a las diez de la mañana mientras salgo a escondidillas de su casa y su esencia desnuda se  me presenta en las imágenes que pasan frente a mi cara – Camino a las afueras de una mañana nueva que se convertirá en aburrida dentro de la realidad, pero ya no en la historia – Nunca he fracasado en fracasar... & mis pasos me vuelven a gritar: ¡Busca tu singularidad!


viernes, 19 de mayo de 2017

DEBAJO DE LA LÍNEA: Capítulo 1.- Drogas, sexo y depresión


– ¿Y se droga mucho?

– Pues lo normal... supongo.


Yo me burlo de mi – Crecer... Vaya palabra – Crecer como un hermoso desmadre o crecer en medio de uno – Creo que ando en una zona de vibración sin sintonía, dice ella, como que no me concentro o algo así – Crecer... Vaya palabra – Crecer no importa cuando lo realmente malo es estar podrido – A veces no te das cuenta del descenso, pero de repente ya andas muy debajo de la línea. Hablo exageradamente – Dice que a veces le vale madres – Y a veces dice que lo mejor es encontrar una especie de escape, de salida, aunque al final nadie saldrá vivo de aquí (creo eso que lo dijo antes alguien) – Crecer y seguir adelante, a pesar de que todo se desecha, incluso tu carne cuando pases a mejor vida – ¿Y se droga mucho? – Pues lo normal... supongo – Dice que le gusta probar de todo, pero no solo es eso, también es un desmadre de Drogas, sexo y depresión, no sé cómo es que alguien así es tan encantadora; le digo yo – Awww qué bonito , ¡el otro día estaba escuchando una banda llamada Timber Timbre!, dice ella, está bueno para dormir y echar depre a gusto – Crecer sin complejos aprensivos, sin conflictos terrenales, crecer... ¡Vaya palabra! Cuando la emoción es el único país que debes gobernar – "Enamorarme es más difícil de lo que piensas, yo soy el diablo; no creo que sea el material que buscas. Deberías alejarte de mí" – En mi habitación suena el playlist de spotify que armamos juntos – "Enamorarme es más dificil de lo que piensas, yo en realidad quiero desapareccer una semana; rentar un cuarto en sayulita o san pancho, aunque necesitaría llevar un buen plan de cosas que hacer, porque estar encerrada también me estresa, tendría que estar cogiendo todo el tiempo, para no aburrirme, como la última vez" – Suenas a un personaje de Marqués de Sade, le digo – "Nunca he leído nada de él" – A veces no te das cuenta del descenso pero de repente ya estás muy por debajo de la línea, pero ¿Cual línea? – No te burles de mis complejos adolescentes, dice ella. – No me burlo, los enaltezco – Y ella responde: Yo también me burlo de mí, en ocasiones: Soy una basurita de la sociedad, una basurita obrera. Todos somos como una basura que flota en una costa de mugre sobre el océano inmenso y de repente nos encontramos con algo que reluce entre toda esa basura que flota junto a nosotros. Ahí me di cuenta que mis problemas son tan superficiales como la costra de mugre que me rodea. Debajo hay un mundo lleno de objetos sin sentido – ¿Y las basuras, en algún sentido, quieren ser felices?, le pregunto –  Pues lo normal... supongo que sí, dice ella al final.   

Que lo intentaran... aun flotando entre la línea de mugre viviendo un hermoso desmadre o siendo también uno. 





sábado, 6 de mayo de 2017

REPLAY; O todo lo que pensaba cuando puse el playlist de Spotify que armamos juntos.

¿Cómo te puedo durar tan poco tiempo el trip? le pregunto.  Y ella como una reina de California del cantautor John Mayer, se prepara otro pipazo de mariguana, bañándola con un poco de Wax... Es homemade wax, me dice, material hecho en casa, además solo probaré un poco, que no puedo dormir sin mi ritual de cada noche.

Ni yo tampoco sin el mío, dije o quizás solo lo pensé, o lo dije para mí mismo porque ella no me respondió ni una palabra mientras fumaba. Lo que empezaba a sonar en su computadora era Misery de Gwen Stefani cuando yo aún sigo acostado en su cama. Observando las estrellas pegadas a propósito en su techo y  bajo un efecto como de estar naufragando en un mar de algo parecido a dientes. Recuerdo que así es como se titulaba una canción de Sparklehorse y Le digo  que la ponga en su lista de reproducción, ¿Puedes sentir el viento de Venus sobre tu piel? ¿O saborear la el rubor nocturno de los desvelos entre otros cuerpos?, le pregunto. 

Y ella responde: Siempre y cuando exista alguien nuevo como dice esa canción de Banks:
Cree en tí, Cree en mi... Cree en que las mejores cosas son salvajes y libres, como esta noche. Como tu versión de la vida. Cómo una versión de lo inolvidable que puede ser interpretado una día, o mejor dicho una madrugada al calor de su alma. Con un efecto inolvidable de rituales recorridos en el cuerpo, sincronizados con una persona que conocí esa misma noche. Que conocí su entrepierna antes que su signo zodiacal. Que recorrí mis dedos entre sus rincones íntimos antes que saber cuál es su película favorita.

Las mejores cosas son salvajes y libres. Y suena una versión de Sia para cuando ya no tenemos más ropa que la luz de una lámpara que entra por la ventana. A mí me gustaría que me duraran  más tiempo los trips, como a ti. ¿Cómo le haces?, me pregunta y yo no supe que responder. Porque de hecho nuestro acto nada tenía que ver con las palabras. (Más cursi puede sonar esa frase, tratando de describir este acto sexual).  Llegada de la intimidad desnuda con una canción de Radiohead que me hace pensar: No te hagas grandes ideas, cabrón, porque no van a suceder. Te iras al infierno por lo que tu mente sucia está pensando. Y ella me pregunta: En qué estás pensando?

Y yo contesto: Tan solo estoy pensando en ti. Y Frank Ocean con su tema Thinkging about you me hace segunda en una situación de primera como esta. Las mejores cosas son salvajes y libres. Igual que un placer celebrado al filo de una delgada cornisa rocosa del sentido común, y que propiamente morir de esa forma no significa ningún sacrificio. Nadie lo explica mejor que la melodía de Moondog.

¿Qué hay de eterno en el amor? Sí hay una manera de apagarlo, enséñame de una vez mientras nos escondemos a nuestro ritmo esta madrugada. ¿Qué hay de eterno en el amor?, Quizá nada, pero significa algo, significa que comienza también una de las últimas canciones llamada Wolf de Skott. Y el mundo ahora esta callado y solo el eco de mi memoria se llena de sus contornos y sus gemidos.

Son las 4:17 de la mañana y una voz en el reproductor anuncia: Usted está sintonizando una sesión de amantes , nuestra siguiente canción los mantendrá cálidos en una noche muy, muy fría. Si usted no tiene un amante esta noche solo cierre los ojos y escuche esto es Warm on a Cold Night de Honne.

Las mejores cosas son salvajes y libres, la última droga proviene de nuestra propia intuición.



lunes, 17 de abril de 2017

INAPRENSIBLES

Creer en la palabra Esencia, sabes que solo de eso se trata; aun cuando actualmente ya no se crea en muchas palabras – Aun cuando esta época se más destructiva y variada que cuando Yoshida Kenkō escribiera en 243 fragmentos la Tsurezuregusa, esto hace más de seiscientos ochenta años – «La esencia no se destruye ni se transforma una vez que es creada y la trabajas» dijo ella – La vida sobre las inaprensibles y frágiles historias que se cuentan en la agonía, pero que mantienen una pequeña parte llamada Esencia – «No se cómo te has vuelto cada vez más importante en mi historia», le dije y ella no dijo nada – Inaprensible como su matiz y la causa de mi voluntad para besarla en la época en la que ella usaba regularmente un vestido negro y botas obreras, aun cuando solo fuera para caminar por la playa – Creer en la palabra Esencia como una materia impregnada en el viento y la distancia que los hombres toman cuando sueñan la vida o las ganas de saber qué vale la pena para vivirla – Desnudar la nueva presencia (o quizá deba escribirla Pre-Esencia) que carga con su propio fragmento de inmortalidad – ¿Será más peligroso que desnudar tu cuerpo en una de estas madrugadas? – «Quizá ambas cosas son igual de peligrosas» dijo ella, sin restarle fuerza simbólica a su estilo de vida y trayendo un poco de ardientes Llamas en sus palabras: «Yo lo que veo peligroso es la tendencia mundial de la gente que va enamorada de la imagen y no de la esencia» – Creer en el encanto frágil de las cosas y en la belleza de lo inconsistente, de lo improbable y del enamoramiento performance (Te recuerdo como la primera persona que conocí cuando regresé de la ciudad mientras yo podía ser un trapo sucio para caer en sociedad emocionalmente adulterada, pero ahora las esencias son otras) – Vacaciones de semana santa en que hubo mucho alcohol, desmadre y terminamos perdidos el uno del otro, escuchando primero la gente que salía de la iglesia rezando y se dirigían en la noche a cantar boleros en una barra de bar – Al final regresar a la realidad que te dice: Acuérdate de comprar tu ropa, recoger los platos, salir a tirar la basura, coger a mitad del silencio de las madrugadas, sobrellevar el retorno a la mediocridad, salir a caminar, amar porque se presupone que se puede amar una vez más y ser… Ser – El nuevo milenio de lo básicamente superficial – Por eso creer en la palabra Esencia es la decisión de nuestros dilemas en una época en que lo importante ya es inaprensible – Igual que las frases sueltas de Yoshida Kenkō en una pared dispersas a manera de puzzle creativo para encontrar en ellas la Esencia de una palabra – Inaprensibles matices de la fuerza de una composición universal y adquirida sin saber cómo, sin saber por qué, pero sin dejar de creer – Creer en la palabra Esencia, ahora sabes que solo de eso se trata. 

jueves, 13 de abril de 2017

Una historia del Chico Flor

(Esta historia que se publicó en la revista electrónica Piensa Libre de Puerto Vallarta. Aquí el link: https://www.facebook.com/PiensaLibreCuCosta)

Le decíamos el Chico flor…
Tenía nombre, pero yo nunca conocí a nadie que lo llamara por su nombre. En realidad eso no era lo más extraño. Lo extraño era su cabeza. Durante su infancia, del cuello para abajo tenía todo el aspecto de cualquiera de nosotros, pero en lugar de una cabeza tenía un botón de flor. Y solo hasta llegar a la adolescencia, ese botón comenzó a abrir hasta convertirse en una radiante y aromática flor con pétalos en lugar de cabellos. Al principio este hecho no le incomodaba para nada y entre nosotros, no pasaba de ser un extraño, pero cercano compañero de clases. Ya nunca lo molestábamos, y cuando alguien trataba de sobrepasarse por su aspecto, el chico flor sabía defenderse solo. Pasó, como muchos, una etapa de malas bromas en la escuela; ya que era inevitable con tan semejante singularidad. Pero nada que no superara demostrando una elaborada suspicacia ante la situación.
Pero, lo que realmente le afectó en cierto momento, fue tratar de establecer una relación formal con una chica. Era obvio que acaparaba las miradas de muchas de ellas, pero no como el chico flor quisiera. Algunas chicas se sentían atraídas por el aroma que de entre sus pétalos emanaba y su belleza intrínseca. A otras les gustaba que fuera amable y muy limpio (esto último, me contó una vez, como resultado de conservar lo más fresco posible su cabeza para que no se fuera a deteriorar). Pero ninguna chica se había atrevido a ser su pareja por considerarle más un fenómeno que un buen partido.
En cierta ocasión, el chico flor le preguntó a la chica que le interesaba, cuál era su mayor problema al salir con él. A lo que la chica le respondió:
–     No es  que veamos algo malo en ti, chico flor; pero en realidad ninguna mujer quiere tener algo que ver con alguien que, a final de cuentas, es mitad hombre y mitad vegetal.
–     Pero a las mujeres les gustan las flores, ¿no es verdad? – dijo el chico flor.
–     Sí, pero las flores que nos regalan los hombres se marchitan a los tres días. Se acaban. Y entonces nos tienen que regalar más para que el amor que sentimos por ellos no se marchite, igual que esas flores.
Entonces el chico flor se quedó callado un momento pensando en lo que le había dicho. A los días, en la puerta de la casa de la chica, amaneció un bulto de diez cadáveres envueltos hasta la cabeza y amarrados a manera de un ramo entre los cuales se encontraba una nota que decía:
“Querida, te regalo este ramo de hombres, que yo mismo he preparado, para que seas feliz con ellos hasta que se pudran”.

Luego de eso, ya nadie supo nada del Chico flor. Y en la escuela, todo el hecho se comentó por algún tiempo de forma recurrente hasta quedar sepultada en el boca a boca y pasar al repertorio de leyendas de la institución.

domingo, 9 de abril de 2017

Un post-Teaser de un fragmento de las ficciones con Soundtrack



Este es una producción de un fragmento de la Ficción "Extraña Sensación" 
Esto realizado como un agradecimiento a los grupos involucrados en la edición de esta obra
como son Escaletra, Nextic Studio, y a toda la gente que ha aportado hasta con el más mínimo detalle por este proyecto
Un Post-Teaser como un agradecimiento simbólico.