domingo, 25 de marzo de 2018

Fragmentos La Decadanse - Programa N°02

Aprovechando estas semanas de vacaciones estaremos produciendo algunos videos alusivos con fragmentos de los programas más representativos de La Decadanse contando sus diversas colaboraciones con otros productores y artístas.
En esta primera entrega les dejamos un fragmento de nuestro segundo programa, el cual está inspirado en textos del escritor Jorge Plata A.K.A. Lord Svarti.


lunes, 19 de marzo de 2018

Fragmento.- El insomnio de Bolivar.


"Unos tartamudean, otros lucen su elocuencia, alguno recita un poema, uno canta o cuenta un chiste (aunque sea pésimo), todos rien, todos se burlan de todos (...) Si uno se esfuerza claro que encontrará puntos de contacto, pero ninguno concreto. No hay sabias conclusiones, discursos enérgicos o bases fuertes: solo un desenfado de quien por fin se reconoce a salvo de las casificaciones, a salvo de los prejuicios, a salvo de la pesada carga de llamarse un escritor latinoamericano"

- El insomnio de Bolivar. Cuatro consideraciones intempestivas sobre América Latina en el siglo XXI
Jorge Volpi. 
Edit. DeBolsillo




sábado, 17 de marzo de 2018

Por Coincidencia Elemental

... también parte de este proceso es acercarse con gente con la que puedas además compartir algunos momentos de una buena charla retroalimentada con proyectos y buena música.
Agradecemos al maestro, mister bluesman: Juan Carlos Velazquez por adquirir un ejemplar de &UnXprsDLTmps en su versión con el portasobres; además de recordar buenos tiempos.


lunes, 26 de febrero de 2018

Ína Liviana II (Fragmento)

 E le genti che passeranno, Mi diranno «Che bel fior!»
-Bella Ciao.

– Tú mismo has dicho antes que todo es temporal y que todo es arrastrado por la muerte – Dijo ella.
– ¿Yo cuando dije eso?  
– Recuerda, cuando contabas aquella historia de que la juventud pasa de prisa…
– ¡Ah! Si ya lo recuerdo. Pero eso era por otra cosa. Aquella historia surgió por terminar una relación con una chica (Silencio) Aunque tienes razón, también arrastraba algo de la muerte.
– ¿Cómo asegurar que la razón por la que sientes algo en este momento no cambiará al minuto siguiente? cual cosa más temporal también. La naturaleza usa la destrucción a lo largo de diversos ciclos para generar nuevos orígenes, el hombre usa el olvido (Silencio) ¿Y estabas realmente loco por esa chica?
– Seguro, en ese momento si. Totalmente –Dije.
– ¿Cuál era su nombre?
– Melody, se llamaba Melody Adriana. (Silencio). Aunque tienes razón, también arrastraba algo de juventud y muerte; la manera más sana de vivir que conocíamos entonces. 


jueves, 25 de enero de 2018

B. E. F. O. R. E. (Permanecerá el olvido)


Tú por hablar, yo por quedarme tan callado
Extremoduro






“Antes que nada: Feliz año”, dijiste, cuando debíamos encontrarnos para intercambiar un par de libros* –  Tendrían que ser cerca de las doce del mediodía  – “Con el desquicio que hay en mi cabeza se ven montados los escenarios más conscientes”, te dije cuando me preguntaste cómo estaba – “¡Me da gusto! Más en tu papel no podía encontrarte” dijiste antes de responderme el saludo – El hoy es el antes del mañana.

Antes, en estos mismos panoramas ella existía como Éxtasi Jimena y conocía todas  las respuestas – Pero yo, por obstinación, egoísmo o simple distracción; nunca le pregunté correctamente las cosas o la vida – Hoy ella se llama igual, pero para mí ya no hay un antes que por presente se tenga.

Antes de ir a tu trabajo, fuimos por un café y en el camino nos encontramos una galería de una importante artista que ninguno de los dos conocía – El cuadro, del tamaño de una cajetilla de cigarros y que era el más barato, costaba seiscientos pesos – “Ni siquiera traigo ese dinero en este momento conmigo” dije yo – “Ni modo, tu escogiste ser escritor y no pintor” dijiste – Por dentro me pregunto si en realidad yo escogería algo como eso – Sobre todo sabiendo que ya no queda mucho en mi memoria de lo que antes era y, de lo poco que queda en estos días, bien o mal, se encargan algunos viejos amigos de recordármelo – En su momento, me da vértigo el punto muerto de mi existencia. 

Antes que con algunos cuantos, se tenía la suficiente fuerza de presenciar el exceso y salir ilesos de cada noche, de cada calle, de cada sabrosa mentira; pero de la vida nadie sale ileso, corazón, dijiste tomándole un sorbo a tu café. Hoy como bien lo dice una buena amiga: Noches de desenfreno… mañanas de ibuprofeno.

Antes, háblame de ti: Después de usar tinder, puedo pensar que podría hacerse una novela como de Javier Marías llamada “Así empieza lo malo”. Con los amoríos bien dispuestos, o los AMOR RIOS que terminan flotando en un océano de mugre, dijiste en estado de esperar que respondiera algo – “Me gustan tus botas” solté finalmente. Y tú solamente seguiste mi mirada por un momento antes de levantarte de tu lugar y decir: Acompáñame a mi trabajo y en el camino me cuentas un poco de ti. Sobre todo de tus últimos estados emocionales – Salimos caminando por plaza de la Memoria mientras yo le contaba que tenía tantas cosas atoradas sobre esos estados, que prefería dejar el tema para luego, cuando tuviéramos más tiempo libre o yo tuviera más tiempo de acomodar lo que se supone que no existe.  Ya vendrán tiempos peores donde el olvido será la verdadera permanencia.   

“Antes lucías un poco diferente”, dijiste – Si, me lo han dicho últimamente, supongo que así debe ser, dije yo – Mientras me motivaba tu caminar parsimonioso de ondulantes preguntas hasta que por fin llegamos a tu trabajo – El hoy es el antes del mañana – Y la impresión en la memoria de alguien es como perseguir la imagen de un fantasma – Una persecución meramente elegida – Existía un antes, desde antes de que tu nacieras, y así habrá uno cuando te mueras – Lo mejor es lo que me dijiste al despedirnos y dejarte en la puerta de tu trabajo – Cuando te dio por contar que este 2018 tenías algunos propósitos, entre ellos un viaje a Baja California y a un festival de música. Y yo pasé de contarte que las historias siempre se escriben después de pasar por la mente de alguien: “Con el desquicio que hay en mi cabeza se ven montados los escenarios más conscientes”. Lo dijiste antes y ahora no se me olvida: Yo creo que las letras son Vida, la otra vida, la vida del olvido que es la verdadera permanencia. 




*Los libros fueron: El insomnio de Bolívar de Jorge Volpi, por La literatura Nazi en América de Roberto Bolaño.